Intercultural management
El éxito en los negocios de la globalizada economía mundial de hoy en día depende estrechamente de la investigación sobre la cultivación de los managers interculturales. Con el constante tráfico humano a través de las fronteras y el crecimiento de los intereses de negociar en mercados exteriores, el manager intercultural es relevante para la coordinación, supervisión e implementación de una clara comunicación intercultural.
El papel de manager se está desarrollando en respuesta a las necesidades de las compañías que operan en la escena internacional. Las complejidades de la globalización traídas a la zona en gestión son enormes y requieren que el manager del siglo XXI se adapte para ofrecer soluciones modernas a problemas modernos. Un área en particular de creciente importancia son las habilidades interculturales de la gestión.
La mayoría de las empresas ya no pueden escapar a la necesidad de comprar, vender o trabajar con personas de diferentes culturas. Las multinacionales tienen oficinas alrededor del mundo; los industriales cada vez más dependen de los mercados exteriores y de los distribuidores; servicios y productos ya no son solamente comercializados en los países nativos y muchas industrias dependen de obreros inmigrantes.
Como resultado, las empresas se están dando cuenta que para crecer, diversificarse y retener las ventajas competitivas, las habilidades de gestión intercultural son fundamentales. Las habilidades de gestión intercultural, es una definición poco precisa que en general se refiere a la habilidad de un manager para comunicar y tratar con personas de diferentes culturas. La Comunicación ha sido reconocida a largo plazo como la clave para el éxito en los negocios; sin embargo, comunicación intercultural, es ahora cada vez más un término fundamental.
La comunicación intercultural es fundamental para la actuación y desarrollo de un negocio. Internamente, un manager intercultural necesita ser capaz de actuar como un interlocutor entre personal y equipo; debe comunicarse claramente y efectivamente con sus compañeros; debe construir y mantener equipos eficientes interculturalmente y transnacionalmente mostrando un pensamiento global estratégico.
Externamente, un manager intercultural debe demostrar perspicacia para los negocios dentro de un sistema de conciencia intercultural para supervisar la entrada a los mercados exteriores; vigilar la exacta selección, aconsejando a los representativos de la empresa que trabajan con intereses exteriores, negociar y gestionar conflictos con los clientes y proveer nuevas perspectivas a las zonas de potencial éxito o fracaso procedentes de las diferencias interculturales.
Para conseguir todo esto, el manager intercultural debe poseer ciertos atributos claves. Estos son los siguientes: conciencia intercultural, flexibilidad y paciencia. La ciencia intercultural es un establecimiento fundamental de todas las habilidades de las gestiones interculturales.
Uno tiene que poseer capacidades de experiencia para vivir y/o trabajar en diferentes culturas, y entendimiento de cómo la cultura se manifiesta en la interacción interpersonal y como ha recibido formación intercultural para consolidar todas estas revelaciones y conocimientos. Solamente a través de la apreciación de diferencias interculturales el manager desarrollará más habilidades progresivas.
Una vez que la ciencia intercultural sea activa en el alcance de un manager y pueda ver más allá del nivel de las manifestaciones de las diferencias interculturales, la flexibilidad naturalmente ocurrirá. La flexibilidad se refiere a la capacidad del manager a adaptar su comportamiento y estilo de gestión a ocuparse efectivamente de desafíos interculturales y para pensar creativamente y ofreciendo soluciones. El flexible manager intercultural es capaz de amortiguar los textos interculturales y controlar resultados positivamente.
Similarmente, el manager intercultural necesita ser astuto en el uso de las diferencias interculturales positivamente. Cruzadas diferencias de cultura no llevan a consecuencias negativas. Ellas sólo lo hacen cuando se gestionan mal. Esto es además la responsabilidad del manager intercultural al asesorar al potencial personal, productos y políticas siendo permitidas por diferencias culturales y asegurándolo para un resultado constructivo.
Finalmente, el manager intercultural necesita paciencia. Paciencia es la llave para un exitoso manager intercultural ya que le mantiene concentrado, analizando problemas coherentemente, evaluando opciones e implementando soluciones.
Cuando un manager representa inadecuadamente una compañía en otros países y/o practica gestión intercultural inadecuadamente en una cooperación internacional, esto dañará la credibilidad en este manager. Al mismo tiempo, sin embargo, también daña la solvencia de la empresa o la institución. Así, el comportamiento de los managers puede tener consecuencias difíciles de alcanzar.
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