¿El diseño ha perdido el rumbo? (1)
Reproducimos, a continuación, un excelente artículo de Juan Carlos Darias para Foroalfa
En los últimos años, los cambios sufridos por el entorno visual han sido, sin duda, extraordinarios. Y casi todos ellos han surgido como consecuencia de importantes avances tecnológicos, detonantes indiscutibles de una nueva alfabetidad visual que se ha impuesto progresivamente a nivel mundial. Los tiempos de la Bauhaus, como los del diseño suizo y su influencia en el contexto de la percepción, parecen haberse diluido ante una nueva realidad visual determinada por nuevos enfoques en la aplicación de factores fundamentales como la espacialidad, la dimensionalidad, la temporalidad de los códigos destinados a permitir y optimizar la comunicación —como los tipográficos y los pictográficos—, aplicados ahora bajo la impronta de nuevas condiciones cada vez más cuestionadas al someterlas al escrutinio y análisis de comunicólogos, semiólogos y demás especialistas en el tema.
¿Qué sucede entonces con la aplicación de los códigos propios de la comunicación visual? La juventud actual y los nuevos profesionales se dirigen con la misma vertiginosa velocidad de los avances tecnológicos hacia… ¿dónde? Los procesos, otrora tan importantes para el ejercicio conceptual y funcional del diseño, prácticamente han desaparecido inclusive de los entornos académicos, no ya solo de los profesionales. Herramienta y disciplina son confundidas constantemente hasta el punto de ser aceptadas en el contexto profesional, siendo un axioma válido el confundir las habilidades de un operador de programas para la realización y edición de material gráfico y editorial con los fundamentos mismos del diseño. ¿Dónde queda entonces todo aquel bagaje necesario para ejercer nuestro oficio? Resumido, quizás, en una sola palabra: «cultura». ¿Cómo se puede aplicar con éxito la paleta de colores de los programas de computación desconociendo la teoría básica del color o, desde la perspectiva práctica, saber lo que es mezcla, saturación, tono, pigmento, adicción, entre muchos otros conceptos teóricos-prácticos del color? No mencionemos siquiera los aspectos compositivos y sus posibilidades.
Es una constate observar en todo el mundo la cara de tedio y fastidio del estudiante común de diseño. Lo que se impone es una frenética carrera para «hacer cosas»; no importa si responde este «hacer» a resolver verdaderas necesidades: lo importante es la brevedad, no ya del ser sino del hacer.
Documentarse no es necesario y la historia no es más que un cuento aburrido y sin sentido de un poco de «viejos» que realizaron cosas también viejas y pasadas de moda —como, por ejemplo, libros—. Los videojuegos son la nueva alternativa de conocimiento y entretenimiento, con el consiguiente peligro distorsionante que implican y que no hace más que alimentar la actitud apática de los jóvenes hacia el saber como valor fundamental de cualquier disciplina o profesión. Ellos están acostumbrados a un entorno visual lleno de efectos especiales, efectos que han sido insertados en el entorno gráfico gracias a la mala utilización de programas como Photoshop; esto ha permitido la aparición de una nueva clase de pseudo-diseñadores denominados en el ambiente como «fotochoperos», comunicadores visuales caracterizados por su habilidad para utilizar plug-ins y efectos 3D y, claro está, ser «rápidos y efectivos», según su opinión «profesional». Para realizar un cartel estos neófitos pueden llegar a sobreponer treinta o cuarenta capas
Otras entradas que pueden interesarte:
- ¿ El diseño ha perdido el rumbo? (y 2)
- Novedades Tecnológicas 2008
- david y goliath, o el emergente poder de los blogs
comments
Un comentario a “¿El diseño ha perdido el rumbo? (1)”
Tu comentario:



He leido atentamente vuestra editorial, y creo haber pasado por este estadio y la unica forma de explicarme y aceptar esta situacion es entendiendo al diseño no como un todo, sino como una concurrencia de soluciones tecnicas, operativas, funcionales, de significados o solamente formales, en las que algunas veces prima mas una que otra. La sensacion de perdida de rumbo tiene que ver con una gran masa critica de demanda de diseños cuyo enfasis esta puesto en aspectos formales(de diferenciacion) mas que en los originarios objetivos Bauhaus o Ulm.
Obviamente que cambian las epocas, las tecnologia, las costumbres, las economias, la sociedad, la globalizacion y con ello la forma de percibir la realidad. Esto significaba para el diseño, aggiornar su razon de ser. Por eso Bauhaus y Ulm no son hoy el sentido del mundo del diseño, sino materia prima para una nueva concepcion del mundo de posguerra, y que en el mejor de los casos (para los nostalgicos) la vision Weimar del diseño es una alternativa. Un ejemplo de lo que digo es el caso de Apple, que muchos piensan que son el espiritu bauhaus-ULM, y son solo una reinterpretacion del mismo en el sentido que mas le conviene a la empresa.
Aclaro, no estoy hablando de mal de Ives ni de Rams. Ok.